ICO & Shadow of the Colossus: Un buen pack a un buen precio

Álvaro Vázquez Pascual
Imagen de Shadows of the Colossus
Imagen de Shadows of the Colossus

Para quienes esperan esos regalitos que están al caer como lluvia bendita: GTA, Assassins, Call of Duty, Max Payne y cía., cuyos nombres rondan por la mente de todos o para quienes aún no hayan podido echarle el guante al Uncharted 3.

Sucede que momentos como estos, suelen resultar ser la situación oportuna, para desempolvar ajadas reliquias de antaño, lustrarlas, y rememorar porque deslumbraron y encandilaron ya hace tanto tiempo -a tantos jugadores- hasta encumbrarse con su luz: a ser uno de los iconos de su época. Un buen pasatiempo, para todos aquellos nostálgicos de los píxeles que de vez en cuando necesitan resucitar viejos clásicos. La ventaja de jugar a un clásico, fundamentalmente, es al igual que en las películas: una opción segura. Cierto es que se ven más polígonos de lo normal pero la esencia de lo que transmiten permanece intacta. Y para alguien que no lo haya jugado nunca es toda una experiencia divertida y curiosa.

Los directivos de Sony -que de esto entienden un poco- saben leer y detectar a la perfección estos periodos en el que mercado parece carecer de movimiento, y aprovechándose de esta aparente pausa se valen de alguna de sus viejas glorias. Le hacen un lavado de cara a modo de remasterización en HD y lo relanzan al mercado.

Así es el caso que nos ocupa: Ico y Shadow of the Colossus. Desarrollado por la compañía Team Ico, son, sin lugar a dudas, dos piezas de museo de PS2 que por tan solo 37 eurillos podemos tener en nuestras manos. ¡Señores, estamos de rebajas! Lo mismo, pero rebajado y con oferta 2x1. Aunque sin ánimo de querer menospreciarlo en absoluto, esta vez estamos delante de una interesante recopilación a un precio razonable que contiene un buen juego, y otro muy grande (grandioso de hecho), sobretodo, para quienes aún no conocen ninguno de los dos.

Lamentablemente, el lavado de cara de estas dos piezas es tan solo eso, un lavado y un bonito afeitado sin ningún cambio en absoluto. Con una mejora visual interesante y una mayor fluidez, eso sí, en las imágenes; cosa que hay que agradecer, en especial cuando jugamos a Shadow of the Colossus. Por ello, esta remasterización merece, como mínimo, una mención. Aunque sea por lo que fueron en su tiempo estos dos videojuegos que plantearon un modo de hacer y la filosofía a seguir cuando uno quiere hacer un videojuego: las herramientas al servicio de, no al revés. Sin florituras, ni artificios, ni elementos decorativos fútiles. En definitiva, todo lo que hay, está por algo, para mostrarnos algo o hacernos sentir algo. Además en el caso de ICO además se ha incorporado algún que otro detalle. ¡Por fin vamos a saber que puñetas dice Yorda cuando nos habla! Si nos lo pasamos primero, claro.
 
Ico es un niño cuyo pueblo lo encierra en un inexpugnable castillo por ser un chico demonio. En ese lugar conoce a Yorda, una misteriosa chica con la que apenas puede cruzar palabra pues hablan idiomas distintos. Sin embargo la comunicación verbal no resultará ser un problema para nuestros protagonistas, ya que aprenderán a comunicarse a través de un lenguaje más intuitivo pero igual de efectivo. Juntos, de la mano, intentarán escapar de la fortaleza donde se encuentran atrapados al mismo tiempo que deberán hacer frente a las molestas sombras que pueblan la oscura mazmorra. En rasgos generales, un buen juego que, aunque quizá sea algo tosco en el manejo, le pone tanto esmero en la historia y en la atmósfera que bien merece la pena.

Shadow of the Colossus se centra en la epopeya de un solitario y taciturno jinete llamado Wander. Junto a su caballo Agro -el único ser vivo que nos acompaña en toda nuestra aventura- deberá vagar por infinitos parajes sin vida, con el objetivo de devolverle la vida a su amada. Dicha hazaña solo podrá llevarse a cabo si nuestro protagonista se enfrenta contra nada más y nada menos que dieciséis colosos que harán peligrar el éxito de su gesta. No obstante, antes deberá encontrarlos.

Ambos juegos  nos trasladarán a un vasto e inhóspito mundo de fantasía visualmente arrollador. También resulta curioso ver como uno es el experimento y el otro el resultado. Ico preparó el terreno para que Shadows of the Colossus puediera hacerse un hueco. Por último, catalogados como juegos de acción se acercan más a una combinación entre puzzles y plataformas, donde los enemigos a los que nos enfrentamos nos harán tirar más de estrategia que de pericia.
 
En resumen, tratar de describir con palabras la sensación de aquellos que han tenido la suerte de jugarlo no es una tarea fácil, dado que va mucho más allá del apartado gráfico o de su jugabilidad. Lo mejor simplemente es descubrirlo por uno mismo. Y ahora, quién quiera, puede hacerlo por un módico precio.

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